El dólar estadounidense encontró un respiro frente al yen japonés después de haber alcanzado mínimos de la semana. El movimiento fue más una corrección técnica que una señal clara de fortaleza de la divisa, ya que la recuperación se apoyó principalmente en coberturas de posiciones cortas y toma de ganancias por parte de los inversores. Al cierre de la sesión de Nueva York, el par rondaba los 147.25, con una ligera ganancia diaria cercana al 0.12 %.
El foco del mercado, sin embargo, está puesto en lo que ocurre en Estados Unidos. El cierre parcial del gobierno federal ya es una realidad y su impacto se deja sentir en la economía y en los mercados financieros. La falta de acuerdo político paraliza buena parte de las operaciones gubernamentales y, lo más preocupante para los traders, puede retrasar la publicación de datos macroeconómicos tan importantes como las nóminas no agrícolas o el índice de precios al consumidor. La ausencia de estas cifras dejaría a la Reserva Federal con menos información para decidir sobre su política monetaria en las próximas semanas, lo que aumenta la incertidumbre.
Los analistas ya estiman que este parón puede restar crecimiento al PIB estadounidense, mientras que los mercados descuentan con casi total seguridad un nuevo recorte de tasas de 25 puntos base en la reunión de octubre. La Fed ya redujo los tipos en septiembre, y la prolongación del shutdown aumenta la presión para que el banco central adopte una postura más expansiva.
En paralelo, Japón atraviesa un momento político que también influye en la cotización del yen. El Partido Liberal Democrático está en proceso de elegir a su nuevo líder, decisión que marcará el rumbo del próximo primer ministro. Este cambio podría impactar en la orientación del Banco de Japón, que por ahora mantiene su tasa de referencia en 0.5 %. Algunos miembros del partido han dejado entrever la posibilidad de endurecer la política monetaria en el corto plazo, lo que sería un factor de apoyo para el yen en caso de confirmarse.
De cara a los próximos días, el escenario sigue abierto. Si el dólar consigue consolidar su recuperación, el USD/JPY podría dirigirse hacia la zona de 148.50–149.00, apoyado en la expectativa de un recorte de tasas en EE. UU. y en la disminución de temores por el shutdown. Pero si la incertidumbre política se prolonga y Japón muestra señales de mayor firmeza en su política monetaria, el yen podría recuperar tracción y devolver al par hacia niveles más bajos.
En conclusión, el repunte del dólar frente al yen ofrece un pequeño alivio a los compradores de la divisa estadounidense, pero el panorama general se mantiene frágil. El cierre del gobierno norteamericano y la situación política en Japón configuran un entorno cargado de riesgos, donde cada dato y cada declaración pueden ser determinantes para el rumbo del mercado de divisas.