El desempeño de Dow reflejó una combinación de factores. Por un lado, la empresa logró controlar costos y mejorar su eficiencia operativa, lo que redujo la magnitud de las pérdidas. Por otro, la caída de la demanda global y los precios bajos de productos petroquímicos afectaron directamente a sus ingresos. Las ventas disminuyeron especialmente en su división de Packaging & Specialty Plastics, que retrocedió cerca del 11 % frente al mismo trimestre del año anterior. Los segmentos de Industrial Intermediates & Infrastructure y Performance Materials & Coatings también mostraron descensos, aunque más moderados.
Pese a que la cifra de pérdidas fue menor a la prevista, los márgenes operativos continúan reduciéndose. En total, Dow registró un beneficio operativo cercano a los 180 millones de dólares, lo que representa una caída significativa respecto al mismo periodo de 2024. Aun así, los inversionistas celebraron que los números no fueran peores, impulsando un repunte de las acciones en las primeras horas de negociación.
La empresa estadounidense enfrenta un escenario complicado en el corto plazo. Las tasas de interés altas, el exceso de oferta global de materiales básicos y la débil demanda en regiones clave como Europa y China están limitando las oportunidades de recuperación. Además, el recorte del dividendo realizado en el trimestre anterior y la reciente degradación de su calificación crediticia por parte de Fitch muestran que los problemas financieros aún pesan sobre su balance.
Dow intenta compensar el entorno adverso con una estrategia más defensiva. Está aplicando un ambicioso programa de reducción de gastos y espera alcanzar ahorros de hasta mil millones de dólares en los próximos años. También ha reducido su inversión de capital y revisa activos menos rentables, especialmente en Europa, donde los altos costos energéticos están afectando la rentabilidad del sector.
Aun con estas medidas, el desafío estructural persiste. La sobrecapacidad de producción en petroquímicos y la competencia de países con menores costos de energía, como Estados Unidos y Medio Oriente, mantienen los precios deprimidos. Esto genera un efecto dominó en toda la cadena de valor, afectando tanto a las exportaciones como a los márgenes de empresas relacionadas en América Latina.
En el mercado bursátil, la reacción positiva podría ser temporal. Los inversionistas parecen valorar que Dow esté resistiendo mejor de lo esperado, pero el consenso apunta a que la recuperación real del ciclo químico aún podría tardar varios trimestres en materializarse. Por ahora, la empresa se centra en resistir, optimizar sus operaciones y preservar liquidez, con más de 4.5 mil millones de dólares disponibles en efectivo y acceso a financiamiento adicional.
El reporte de Dow, aunque con un tono algo más alentador que en trimestres anteriores, deja claro que la compañía sigue navegando aguas turbulentas. Reducir pérdidas no equivale a una recuperación sostenida, y el mercado lo sabe. El camino hacia la estabilidad dependerá de que la demanda global repunte y de que la empresa logre ejecutar sus planes de eficiencia sin sacrificar su competitividad en el largo plazo.